conclusiones sobre este proyecto

El origen de este proyecto vino de intentar conocer la mirada del espectador ante el movimiento del cuerpo del bailarín. Cuando un cuerpo se mueve, ¿qué es lo que detecta? ¿Qué le interesa más? ¿Cómo percibe el movimiento y el espacio alrededor del mismo? ¿Cómo conecta con las formas y dinámicas de la danza?

Además se trataba de realizar un proyecto colaborativo con las personas asistentes al evento, creando una serie de relaciones y vínculos a través de la cámara y otros dispositivos. Esta manera de hacer es un apoyo al movimiento de cultura libre, que busca la accesibilidad a la cultura para todos, luchando, entre otras cosas, contra el copyright como licencia de de creación. Según esta ideología, la propiedad intelectual es un oxímoron, ya que el conocimiento humano nunca puede tener propiedad privada, sino que es de todos, lo hemos desarrollado entre todos. Por este motivo, me incliné a realizar este proyecto en que se permitía e invitaba a los espectadores a recoger lo que más le interesara y hacer con ese material aquello que creyeran oportuno, sin que cobrara tanta importancia la autoría de la o las obras finales.

La experiencia que vivimos el día 9 de Enero me pareció realmente positiva, sobre todo por la apertura y generosidad de las personas que participaron. Entrar en la sala significaba inevitablemente entrar en la propuesta, porque aún aquellas personas que no usaron ningún dispositivo para capturar lo que allí ocurría formaban parte de las imágenes de los otros. No había ningún escape, y sin embargo todos accedieron a formar parte de ello exponiéndose a los demás, lo cual agradezco enormemente. Eso nos ponía a todos en el mismo nivel, rompiendo las fronteras que delimitan quién mira y quién es mirado. Allí todos miramos y fuimos mirados. Si mi pregunta inicial era sobre cómo mira el espectador el cuerpo que baila, una vez llevada a cabo, la experiencia se convirtió de alguna manera en una coreografía conjunta, tanto por los movimientos espaciales que íbamos realizando alrededor de la sala como por las miradas multidireccionales de todos los que allí estábamos presentes. Y el silencio nos unía.

Finalmente, con cada imagen y vídeo que los participantes recogieron durante el encuentro y modificaron después, se ha conformado este blog. Un gran número de personas me han ido mandando sus pequeños fragmentos de lo que allí vivieron ese día, aportando una cantidad enorme de documentación y diferentes perspectivas de la misma realidad. Este blog a su vez se proyecta en una exposición en la misma sala donde se realizó la propuesta en vivo, y también se puede visionar en ese lugar el vídeo grabado con la cámara que se dejó en manos del público, que una vez más escapa de tener un autor único. Esas imágenes son de todos y para todos.

La respuesta que ha tenido esta propuesta ha sido muy positiva, y me hace plantearme si debe proseguir este proyecto durante más tiempo. Aunque de momento, este es el final de la primera fase, que termina con la clausura de la exposición en el centro cultural de Noaín.